Mijo

El mijo, que se menciona en la Biblia como principal ingrediente de un pan sin fermentación, procede del África central. Es una gramínea anual de ciclo estival con una destacada rusticidad en su producción y de ciclo corto. Estas cualidades agronómicas sumado a sus particularidades nutricionales, nos permitieron integrarlo en una rotación agroecológica.

Desde un punto de vista agronómico

El mijo, Panicum miliaceum, es un cultivo de verano de rápido crecimiento y ciclo corto (100 días) que se caracteriza porque sus hojas se hallan recubiertas por abundante pubescencia. Su rusticidad y ciclo lo convierten en una excelente alternativa para utilizar post cultivo de invierno, como puede ser un lupino, espelta o trigo. La época de siembra recomendada es de Noviembre a Diciembre en nuestra zona, pero se pueden plantear siembras tardías de Enero.

El sistema de siembra más utilizado es en líneas a 17,5 cm, sembrado a chorrillo con sembradora de grano fino. Este cultivo presenta una alta energía germinativa, por lo que emerge en general a los 5-6 días luego de la siembra, florece a los 47-50 días, y alcanza la madurez fisiológica a los 67-70 días apróximadamente. La cosecha se realiza con cosechadora convencional con el cabezal triguero.

Este cereal presenta gran rusticidad ante el ataque de plagas y enfermedades, aunque en nuestra experiencia registramos ataques de orugas cortadoras en la fase vegetativa.

Es importante que sepas que:

El mijo es una fuente rica en oligoelementos, micro elementos, y fibra dietética. Las semillas tienen componentes con beneficios curativos, que disminuyen el nivel colesterol en forma de lipoproteínas de baja densidad (LDL) en la sangre, y lesiones en el hígado. La harina de este cereal aporta energía durante un mayor periodo de tiempo que el trigo, gracias a que sus hidratos de carbono son de hidrólisis lenta.

Proteína: Si bien la proteína es deficiente en lisina al igual que otros cereales, el mijo tiene un mejor balance de aminoácidos esenciales a comparación del trigo, avena, cebada y centeno.

Composición mineral: El mijo es alto en Potasio, Hierro, Manganeso y Magnesio. Su alto contenido en magnesio es ideal para deportistas, ya que favorece la recuperación después del ejercicio físico.

Este cereal es rico en Vitamina B1, B2, B3, y E. El contenido de Vitamina B1 y B2 del mijo es dos veces mayor que en arroz, trigo y cebada. También tiene presentes diversos compuestos fenólicos como antioxidantes y betaglucanos.

Dónde lo cultivamos

Paz

Ayacucho (Bs. As.)

Santiago

San Antonio de Areco

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